La destacada bartender BRENDA “CHINA” ASÍS

Dentro de la escena de bares de Buenos Aires hay lugares donde uno va simplemente a tomar un trago y otros donde se va a ver qué está pasando en la coctelería contemporánea. MIXTAPE pertenece claramente a esta segunda categoría. El bar —ganador del premio a Mejor Cocktail Bar de Argentina 2024 en los Bar & Drinks Awards— acaba de presentar una nueva carta, bajo la mente creativa de la destacada bartender BRENDA “CHINA” ASÍS, quien asumió como jefa de barra tras su paso por el restaurante peruano La Mar, de Palermo. Junto al veterano bartender y socio Pablo Pignata, Mixtape vuelve a sorprender con su carta “musical” basada en clásicos reversionados, con foco en los 90’s.

Nuria Rugna, Pablo Pignatta y Brenda ‘China’ Asís

Abierto en noviembre de 2023, Mixtape ocupa la planta superior del sushi-restó Haiku, en Roosevelt 1806, Bajo Belgrano, CABA.

El espacio se organiza en 3 ambientes dentro de una locación que hace esquina. El primero es el salón principal, donde se encuentra la barra con banquetas altas y de frente la cabina de DJ pasando vinilos de jazz, blues, rock y soul, con invitados frecuentes que rotan a lo largo de la semana.

Ese salón se abre hacia una terraza al aire libre con sillones y mesas bajas donde el ritmo del bar se vuelve más relajado, y separado por puertas corredizas vidriadas aparece un tercer ambiente, una pequeña sala tipo VIP con una barra omakase de sushi para 10 personas donde el sushiman Takeshi Shimada ofrece menús de hasta 16 pasos, generalmente precedidos por un paso por la barra de cócteles.

El ambiente es íntimo y cuidado: luces cálidas, madera, una terraza abierta y un sonido envolvente que convierte cada visita en una experiencia sensorial completa. Pero Mixtape, en lo concreto, fue inspirado en los “listening bars” japoneses, también conocidos como kissa, pequeños bares musicales nacidos en Japón en los años 60 donde el sonido es tan importante como la bebida. En esos lugares se escuchan vinilos seleccionados en equipos de alta fidelidad, y la ambientación busca recrear la atmósfera de un estudio de grabación o de una sala de ensayo. Esa idea fue traída por el bartender melómano Pablo Pignatta, quien curó el ADN musical del lugar.

Detrás de Mixtape está una sociedad particular: el chef Quique Yafuso, referente de la cocina japonesa en Argentina; el humorista y gastronómico “Cabito” Massa Alcántara; y el propio Pignatta. La carta original del bar partía de un concepto simple: reinterpretar clásicos de la coctelería internacional, en un menú breve de 13 cócteles, donde el APPLE MARTINI se transformó en el emblema y best seller.

El bar fue evolucionando y la barra también atravesó un cambio generacional. Parte del equipo original ya no forma parte del proyecto este año, y la barra quedó conformada por la China Asís, junto a una joven bartender tucumana Nuria Rugna, una dupla que maneja el servicio con naturalidad, energía, rapidez y frescura.

La China viene en un espiral profesional en dirección ascendente, empleando las técnicas más avanzadas, combinando insumos de calidad para que resulte en sabores nuevos y presentaciones que sorprenden a todos. Claramente, con la libertad amplia que le dieron en Mixtape, ella floreció. Sus 3 viajes a Perú, ayudaron a su evolución: primero con Amazonian Gin, marca de la que fue embajadora años atrás; luego como subcampeona de un concurso local de coctelería; y el último jurado internacional en el World Championship Coffee, organizado por la Asociación de Café y Cacao de Lima, clasificatorio al mundial de Café & Spirits.

Estrenada hace apenas un mes y medio, el menú viene teniendo gran repercusión. Nació de un cruce generacional bastante claro entre los dos responsables de la barra. Como explica Brenda “China” Asís, la inspiración principal fue volver a la coctelería de los años 90s: “Es un conjunto entre los dos bartenders. Está inspirado en los años 90, que es la época en donde yo nací y también la época en donde Pignatta decidió convertirse en bartender. Entonces fue como el cruce de los dos mundos”.

Ese espíritu noventoso aparece no sólo en la selección de cócteles sino también en el diseño mismo del menú, pensado a partir del formato de los viejos singles de vinilo de 18 pulgadas, una referencia directa a la cultura musical que atraviesa todo el concepto del bar. “La carta está inspirada en ese formato de 18 pulgadas que tenían los singles. Sentíamos que había que hacer algo diferente, volver a esto de tocar el menú, de testearlo, de tener una experiencia”, nos explicó la China en la barra.

El desarrollo del proyecto llevó casi un año de trabajo y obligó al equipo a investigar no sólo coctelería sino también estética y cultura musical. “Estuvimos casi un año haciendo esta carta. Hubo muchos desafíos, tuvimos que aprender de música, de estética, de diseño”. La identidad visual fue desarrollada junto al músico y diseñador PIL DEL VILLAR, conocido por haber trabajado en portadas de discos para distintas bandas argentinas renombradas (ver trabajos aquí). El resultado es un menú bastante singular: cada carta incluye vinilos reales, comprados en ferias de Parque Centenario, que pueden reproducirse y acompañar la experiencia.
Todos los menús tienen vinilos que funcionan de verdad. Son vinilos de Parque Centenario y la música es aleatoria, porque la idea del concepto de mantener el nombre del bar —de ser un mixtape— era que no fuera sólo el nombre del bar, sino que también los menús sean un mixtape”, detalló la China Asís.

En cuanto a la selección de tragos, el criterio fue claro: recuperar cócteles noventeros sin miedo a su fama muchas veces polémica. “La selección es años 90 full. Cócteles polémicos… como soy yo también”, nos dijo entre risas, mientras celebraba a la vez, haber sido seleccionada por la marca estadounidense de mixers Fever Tree para un comercial o campaña global de comunicación.
Nuria, en tanto acotó: “Igual la mayoría de los cócteles de la carta que llevan fruta no tienen un perfil dulce, no se enfocan en eso. Y no lleva fruta, lleva vinagre de piña, que es lo que más dulzor le aporta junto con nuestro Granamix”.

LA SENSUAL Y CLARIFICADA PIÑA COLADA ($arg.14.000 -10 u$s).
Preparada con Ron cubano Añejo y el 3 años, coco y ananá, es de los cócteles más interesantes de la carta desde lo técnico. Su idea fue reinterpretar la Piña Colada clásica pero llevándola a un terreno mucho más refinado: la clarificación elimina la textura pesada que muchas veces tiene el cóctel original y deja un trago limpio, casi cristalino, donde primero aparece el perfume del coco y luego el ananá se abre en boca con mucha frescura. Es un cóctel tropical pero elegante, y curiosamente esta receta terminó exportándose: fue seleccionada entre varias recetas de bartenders de Latinoamérica, por el bar The Liqueur de Chicago para una iniciativa solidaria, donde cada cóctel vendido ayuda a financiar un comedor para madres latinas en EE.UU.

THE PORNSTAR MAMÓN ($14.000).
El PORNSTAR MARTINI es el cocktail de moda en el Reino Unido, y viene pegando fuerte en el Primer mundo. La receta lleva el licor tropical Passoa, de la casa neerlandesa Lucas Bols, ausente desde 2002 en Argentina, pero a desembarcar este año con acciones. La versión de dicho coctel en Mixtape, combina Vodka de marca polaca, espumante seco, mamón, maracuyá y coco, donde el mamón aporta textura cremosa natural, mientras el maracuyá suma acidez y el espumante seco aparece como contrapunto elegante.
El cóctel se acompaña con un detalle divertido: una pastillita igual a las “Yapa” de los años 80-90’s, aquí elaborada por la China, a partir del bagazo del propio cóctel convertido en una gelatina frutada.

EL PRESIDENTE COCKTAIL ($14.000).
Una versión elegante del clásico cubano que combina Ron cubano 7 años, aperitivo francés Lillet Blanc, licor Triple Sec y granadina casera.
El ron aporta estructura, el Lillet suma notas vínicas y la granadina introduce un dulzor sutil que redondea el cóctel.
Uno de los detalles técnicos de la carta aparece en la espuma de naranja fresca que corona algunos cócteles. El jugo se clarifica con pectinasa y luego se trabaja con espesantes naturales para generar un aire extremadamente liviano. “Es casi laboratorio”, bromeó la China.

THE PAPER PLANE ($14.500).
Combina scotch whisky 7 años (Bourbon Finish), mix de aperitivos, Aperol y lima, construyendo un perfil amargo–cítrico muy equilibrado donde el whisky escocés —finalizado en barrica de bourbon— aporta estructura mientras el Aperol y los aperitivos mantienen el trago fresco y muy bebible.
El detalle interactivo conecta directamente con el concepto musical del bar: llega con un garnish con QR impreso con tinta alimentaria, que invita a escanearlo para escuchar el tema que inspiró el trago y luego comerlo.

THE PAPER PLANE y THE SINGAPORE SLING

THE SINGAPORE SLING ($14.000).
Una reinterpretación bastante lograda del clásico del Raffles Hotel de Singapur, desaparecido de los bares hace tiempo, que inesperadamente se convirtió en uno de los cócteles más vendidos del bar. Está preparado con Gin nacional de Rosa Mosqueta, maraschino, granada, frutos rojos, shrub de ananá, lima, absenta y soda.
Logra una estructura compleja donde conviven fruta roja, acidez y notas herbales. Se sirve con hielo picado, manteniendo algo del espíritu tropical del original pero con una estética más cuidada en copa Hurricane mediana, un guiño deliberado a la estética vintage. “Siendo un cóctel tiki, lo que buscamos es una copa muy representativa, con una decoración apropiada, pero a la vez que sea sofisticado. Muestra que ya no somos solo ‘vintage.’ Somos vintage modernos”, nos aseveró la China.

THE CLOVER CLUB ($14.500).
Con gin nacional de rosa mosqueta, frambuesa, lima, y un detalle lúdico que lo distingue —la marca de un “beso glam” hecha con polvo de frutillas y glitter—, servido en copa coupette sobre una espuma de clara deshidratada. A diferencia del Clover Club original —gin, frambuesa, limón, azúcar y clara de huevo—, acá la receta se corre hacia un perfil más aromático y contemporáneo: la rosa mosqueta intensifica el costado floral del cóctel y reemplaza parte de la simpleza cítrica del clásico por una capa más perfumada y compleja. En boca mantiene la estructura elegante y sedosa del original, pero con mayor definición frutal y un final más expresivo, donde la frambuesa y los matices florales se sostienen con persistencia. Una reinterpretación moderna que respeta la base histórica, pero la empuja hacia un terreno más sensorial y actual.

THE LYCHEE MARTINI ($15.000).
Uno de los tragos más elegantes del menú. Combina London Dry Gin inglés, jerez fino, lychee, flor de sauco y dos gotas de agua de rosas, más jugo de limón. Y dentro un lychee entero.
Logran un perfil aromático muy delicado, donde el lychee aporta dulzor y perfume, el sauco refuerza el registro floral y el jerez introduce una profundidad inesperada que equilibra el conjunto.

THE LYCHEE MARTINI

THE LAVANDA SPRITZ ($12.500).
Preparado con London Dry Gin inglés, lavanda, miel, lima, pastis y espumante brut nature, es una reinterpretación aromática del clásico Aperol Spritz.
El cóctel combina una base espumosa con una mezcla en coctelera de gin, jugo de limón y miel de lavanda. Esta se filtra sobre la copa, logrando un equilibrio entre frescura cítrica, dulzor floral y una ligera nota anisada del pastis. Se sirve en copón y se termina con una ramita de lavanda fresca que refuerza el perfume del trago y completa un perfil elegante, liviano y muy fácil de beber.

THE LAVANDA SPRITZ

LA PALOMA ($12.500).
Una reinterpretación interesante del clásico mexicano preparada con tequila blanco ESPOLÓN (recién aterrizada en el país, marca de Campari Group), jugo de pomelo rosado, almíbar, triple sec, lúpulo y soda, más un barspoon de mezcal.
Aquí el tequila aparece trabajado con notas de malta que recuerdan levemente al lúpulo, generando una conexión aromática con el pomelo. El resultado es una Paloma más compleja que la versión tradicional, pero igualmente refrescante.

THE APPLE MARTINI ($14.500).
El gran clásico del bar y uno de los tragos más pedidos desde la apertura. Preparado con Vodka de marca polaca, London Dry Gin inglés, manzana Granny Smith y destilado de peras patagónicas, con una cereza patagónica de garnish dentro. Se sirve completamente cristalino en copita Coupette.
Primero aparece el perfume de manzana verde, luego una nota más profunda de pera y finalmente una acidez refrescante que limpia el paladar.

THE APPLE MARTINI y LA PALOMA

La nueva carta de Mixtape no rompe completamente con la anterior sino que funciona como una evolución del mismo concepto. Como explica Brenda “China” Asís, la decisión fue conservar algunos de los tragos más pedidos por el público —especialmente THE (NOT SO) OLD FASHIONED— que ya se habían convertido en clásicos de la casa. “La gente viene acá y es imposible que no los pidan”, cuenta. Se mantuvieron unos 5 cócteles de la carta anterior, mientras que el resto fue renovado con creaciones nuevas, reformulaciones y ajustes técnicos.

THE (NOT SO) OLD FASHIONED ($17.500).
Preparado con Jack Daniel’s Apple, manzana, coco, cacao y Angostura bitters, este cóctel propone una relectura mucho más lúdica del clásico Old Fashioned. La estructura sigue estando —base de whisky, dulzor y bitters— pero el perfil cambia por completo: la manzana aporta frescura y acidez, el coco introduce una textura más redonda y el cacao suma profundidad y un final levemente amargo. En conjunto es un trago más accesible y expresivo que el original, con capas que se van abriendo en boca sin perder el carácter del bourbon, logrando un equilibrio entre lo clásico y lo contemporáneo.

La lógica del menú sigue dialogando con el concepto musical del bar: así como en un disco aparecen algunos temas icónicos dentro de un nuevo soundtrack, la carta mezcla clásicos consolidados con nuevas composiciones, todos dentro de la misma estética noventosa. “Es probablemente una de las cartas más largas que hice”, dice Asís, aclarando que incluso los cócteles que se mantuvieron fueron revisados en detalles técnicos como el tipo de hielo o el perfil final del trago. “Nos volvimos bastante detallistas. Si tuviera que definir esta carta diría que es una carta de detalles”.

Ver MENÚ COMPLETO DE MIXTAPE, aquí.

Aunque la barra es el centro de gravedad de Mixtape, la cocina acompaña muy bien la dinámica del bar con una carta breve pensada para compartir. La mesa comenzó con dos versiones de BAO ($15.000). El primero fue el BAO A LA PARRILLA / SALCHIPARRI ARTESANAL / CRIOLLA, preparado con pan de bao, salchicha parrillera artesanal, cebolla morada y salsa criolla casera, un bocado contundente donde el dulzor del pan contrasta bien con la intensidad de la salchicha y la frescura ácida de la criolla.

Baos en dos formatos

El segundo fue el BAO DE GIRGOLAS ($15.000), una versión vegetariana con hongos salteados, cebolla morada, salsa sriracha y mayo thai, muy aromática y con un interesante juego entre picante, cremosidad y el sabor profundo de los hongos.

Después llegó una bandeja de SUSHI MIX – 20 PIEZAS ($39.500), un clásico de la casa que refleja el ADN japonés del proyecto, y funciona perfecto como plato central para compartir en una mesa o barra donde los cócteles siguen circulando.

SUSHI MIX – 20 PIEZAS

La ronda continuó con BUÑUELOS DE HACUSAY ($14.500), servidos con sweet chilli y nori, donde el hacusay —una hoja japonesa similar al repollo chino— aporta un sabor vegetal muy particular mientras la fritura liviana y la salsa picante dulce completan un plato simple pero muy efectivo.

BUÑUELOS DE HACUSAY y detrás Yakitori

También probamos YAKITORI ($12.500), dos brochetas de pollo glaseadas en salsa teriyaki de la casa que funcionan muy bien como bocado intermedio entre rondas de tragos.

KEY LIME PIE

Para cerrar la noche apareció un KEY LIME PIE ($12.500), un final dulce fresco y ácido que limpia el paladar después de una mesa marcada por sabores intensos.

En poco más de un año y medio de vida, Mixtape logró algo que muchos bares tardan mucho más en conseguir: una identidad propia. Un lugar donde la música no es fondo sino protagonista, donde la barra tiene un discurso claro y donde cada visita se parece más a una experiencia que a una simple salida nocturna. El premio a Mejor Cocktail Bar de Argentina 2024 no parece haber sido casual. Mixtape encontró su fórmula: un bar donde música, espacio y coctelería funcionan como las pistas de un mismo disco. Un mixtape nocturno que, cuando suena bien, es difícil dejar de escuchar.

Fundador de Revista BAR and DRINKS el 24/sept.1999, cuya 1° edición salió a la calle el 1/febr.2000. Con estudios cursados en Ciencias de la Comunicación (U.B.A.) y en diseño gráfico, comenzó a forjar una larga trayectoria en el rubro Bares desde 1995. Único periodista especializado en Bares y en Bebidas espirituosas/coctelería, lleva recorridas y reseñadas un centenar de plantas productivas de bebidas alc. en todo el planeta (40 de las cuales, de whisky en Escocia, Irlanda, EE.UU., Japón, Perú y México). Más de 1000 bares por el mundo; creador y organizador desde 2001 de la plataforma de premiación de Bares más longeva del mundo (#baranddrinksawards); también ha sido consultor de casi todas las empresas de bebidas conocidas y hasta de PromPerú en el desarrollo del Pisco en el mercado externo

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