TRADE SKY CLUB, EN EL PISO 28, ABRIÓ CON UNA ESPECTACULAR VISTA DE 360°, COMO UNA SEGUNDA SEDE Y UNA PROPUESTA CADA VEZ MÁS NOCTURNA

Trade vuelve a apostar por las alturas. Esta vez lo hace en el piso 28 de una torre recién estrenada en Av. Juan B. Justo y Honduras, pleno barrio porteño de Palermo, con TRADE SKY CLUB, un nuevo espacio que suma una segunda sede a una marca que ya es referencia de los rooftops a nivel continental.








Con enormes ventanales, terraza, salón principal, sector privado y una impresionante vista panorámica de 360° (incluyendo los baños!), el proyecto ocupa una sola planta (en lugar de las 3 Trade SkyBar) y propone una experiencia más nocturna, sofisticada y prolongada.

Este novedad está entre los bares más altos de Buenos Aires, apenas por debajo de otra propuesta en el microcentro sobre el piso 31. La estética mantiene el ADN de Trade, pero lleva el concepto hacia un universo más glamoroso e imponente, con una fuerte presencia del art déco, tonos dorados y plateados, grandes superficies vidriadas y una ambientación que aprovecha la ciudad como parte esencial de la experiencia.

TRADE SKY CLUB tuvo un evento exclusivo de pre-opening el pasado 26 de agosto, convocando a unas 250 personas entre sponsors, gente de la industria, actores, celebridades e influencers. Entre las figuras que participaron estuvieron Guillermo Francella, Jimena Barón y Agustín Rada, entre otros invitados destacados.


EL MEJOR GRUPO GASTRONÓMICO
Detrás del proyecto vuelve a estar MAD Group, integrado por Andrés Rolando, Pablo Fernández y Hernán Rosales, creador de altas referencias como Uptown, Nicky Harrison y el mencionado Trade SkyBar, sin dudas el grupo gastronómico más destacado del país desde 2013 en adelante.
Trade Sky Bar inauguró en 2019 e impactó tanto que fue elegido Mejor Bar de Argentina en los BAR AND DRINKS AWARDS y luego Mejor Rooftop del país 2023.
El grupo, que acumula múltiples distinciones desde 2014 y en 2025, recibió dos de los reconocimientos más importantes de la historia: Uptown como Mejor Bar/Restaurante High Energy y Harrison como Mejor Cocktail-Bar del país, ambos de la Década y Media (2010-2025).

UN PROYECTO QUE NACIÓ DESDE EL PISO 7
El origen de Trade Sky Club se remonta mucho antes de su apertura. Andrés Rolando nos contó en exclusiva para Bar and Drinks, que el proyecto surgió cuando la desarrolladora comenzó a construir el edificio de oficinas, y desde el inicio había pensado en instalar un bar en el último piso. “El contacto que tuvimos, muy prematuro, mucho antes de que el edificio se terminara, estaba por el piso 7 cuando fuimos a verlo por primera vez”, nos comenzó contando. El grupo les fue diciendo qué tipo de propuesta podía funcionar allí en las alturas. Las conversaciones empezaron según Andrés, hacia 2022, y la obra terminó extendiéndose aproximadamente un año y medio.

El proyecto también representaba una evolución para la propia marca. “Trade es una marca como muy referente de rooftop. Si uno piensa, te dicen la palabra ‘Rooftop’ en Argentina, pensás en Trade, creo, como primera opción”, expresó Andrés. “Sentíamos que, haciendo un lugar así nuevo, también podíamos potenciar la marca y ser como de forma definitiva los referentes en bares de altura de la ciudad”.
La intención, explicó el destacado empresario gastronómico, va incluso más allá de Buenos Aires: “Si alguien quisiera armar algo afuera, o en otra ciudad, o lo que sea, ya empieza a ser una marca que tiene mucho sustento”.

UNA CIUDAD VISTA DESDE ARRIBA
La estética mantiene una clara continuidad con el primer Trade, aunque incorpora mucho más vidrio, grandes ventanales, tonos dorados y plateados y una fuerte inspiración art déco. La referencia aparece incluso en detalles como las tipografías, las manijas y distintos elementos del diseño arquitectónico. Un gran mural recupera además una referencia al logo de TRADE.





El salón principal tiene unos 52 cubiertos sin contar la barra, donde pueden sentarse unas 18 personas. Una sala contigua suma unos 32 cubiertos y cuenta con dos grandes mesas tipo “invernadero”, de 7 u 8 personas, que pueden cerrarse para generar una atmósfera más íntima sin perder la vista ni la música.

Francisco Muñoz, manager del nuevo espacio, nos comentó: “Así como el otro Trade en su momento, hace 7 años ya, te invita a redescubrir Buenos Aires”. Pero acá la sensación es distinta: “Cuando entrás a este bar sentís como que estás sobrevolando la ciudad. Acá sentís que vivís más la inmensidad, al ser una vista más panorámica más abierta y alta”. Y resume el espíritu del lugar: “Es un lugar cool, divertido y distendido”, aunque sin resignar el cuidado del servicio.


La terraza es, además, uno de los puntos fuertes del proyecto y el primer sector que comienza a funcionar, desde las 18. Allí la dinámica es diferente: hay mesitas para quienes quieren sentarse a comer, pero también mucho espacio abierto para estar parado tomando tragos cuando se llena. Jueves a sábados se pone intenso y en la barra de la terraza hasta las 21:30 o 22hs, con la fuerza del after office, mayor consumo de Spritz y tónicos, el disfrute del sunset es el gran imán.



Además, cuenta con calefactores que hacen posible estar en la terraza abierta incluso con algo de frío o con viento. La música en las primeras horas mantiene una misma ambientación sonora en todo el bar y, cuando llega el segundo DJ a las 21, comienzan a diferenciarse los climas entre terraza y salón. Por supuesto, la gente puede circular y todos quieren sacarse fotos en el terraza para conocer todo el lugar.








DE AFTER OFFICE A CLUB
Por ubicación y tamaño, el grupo decidió darle al nuevo espacio una impronta más nocturna: “Queríamos ser una referencia del after dinner”, nos dijo Andrés, que ve en la nueva sede una propuesta complementaria a la original.




La terraza y el sector privado comienzan a funcionar desde las 18hs, mientras que el salón y la barra principal abren a las 20. Después de las 00:30 o la 1AM, el ambiente cambia y se vuelve más club: sube la música del segundo DJ, aparece el baile y la coctelería gana protagonismo. Los fines de semana puede continuar hasta las 3 o 4AM. “Este Trade no es un bar de coctelería, sino que es más un club de coctelería”, lo definió Thiago Leguizamón, jefe de barra.




La propuesta apunta a un público algo mayor en edad que el de Trade Sky Bar. Para Andrés, “Tenés como dos universos dentro de la misma marca que se complementan”.Los fines de semana ya trabajan con lista de espera y conviene reservar porque el lugar se llena. La franja de la cena, entre las 20 y las 23, tiene una ocupación muy alta, mientras que el after office crecerá con el calorcito.



LA MISMA CARTA, EN OTRO ESCENARIO
La gastronomía sigue bajo la dirección del reconocido chef asesor Dante Liporace y la ejecución del chef ejecutivo Nicolás Méndez, que mantienen la misma carta actual de Trade Sky Bar. “Tenemos un producto muy constituido en lo que es carta de comidas, carta de coctelería, estilo, estética. Bueno, eso estaba muy probado y se come muy, muy bien”, afirmó “Rolo”.

La carta de coctelería es la misma también, clásica con creaciones propias y busca que cada cóctel sea reconocible, comprensible y visualmente atractivo, sin caer en demasiadas complejidades. Thiago la define como una coctelería minimalista, con pocos insumos claramente perceptibles y una estética cuidada. “El cliente de Palermo, además, es cada vez más conocedor. Pide clásicos, compara, pregunta y busca propuestas con mayor sofisticación”.

En el ranking actual de la barra, el Negroni -cocktail Nro.1 del mundo según rankings ingleses que lo miden- encabeza las ventas entre los clásicos, seguido por el Penicillin. Luego aparecen el Gin Basic Smash y el Espresso Martini. También son frecuentes los pedidos fuera de carta, como el Martini Dry y Gibson.
Mientras en el primer Trade tiene mayores ventas la coctelería de autor y el Negroni Porteño, en Sky Club por ahora se vende más el Negroni clásico. Para el jefe de barra, la explicación está en una clientela más conocedora y acostumbrada a una coctelería clásica más avanzada.

Thiago Leguizamón llegó al nuevo Trade después de ser bartender senior y subjefe de barra en el primero. Ahora conduce una barra de 12 personas formando su equipo con: Belén Ibarrola (subjefa), Ariadna Tapia (ex Uptown), Fabio Rizzi, Diego Guerrero, Valentín Báez, Emiliano Ariel e Ignacio Aguilar. Fran Muñoz es el encargado; Agustín Rebori está al frente del salón y Arián Stasoni como segundo.
En la operación habitual trabajan unos 3 bartenders, y en salón 6-7 en los momentos de mayor intensidad, cuando se transforma en club.




CARTA PROBADA
En coctelería, los precios están entre $arg.18.000 (todos los que probamos) y $19.000, con topes de $20.000 (13 u$s), bajo una política de mantener una relación accesible para un concepto gastronómico de alta gama. Todo los que probamos en nuestra visita fueron:

SPRITZ DE ESTACIÓN. La versión propia del Aperol Spritz -ícono mundial de los Spritz- aquí lleva vermut Carpano Bianco, cordial de mandarina y espumante, con un perfume de mandarina y eucalipto.

EXCHANGE. Una reversión de Caipiroska, con vodka sueco pero más un cordial de pomelo y maracuyá, con yugar que le da una textura y peso. Ligero, frutal, en elegante copita, bien ATP.
KOBAN. Una reversión del gin tonic que incorpora un cordial dashi con jengibre y una tintura floral. Es un cóctel muy vistoso, fresco, con una receta fácil de comprender.

VELVET. Uno de los cócteles estrella y de los más vendidos. Lleva ron cubano Añejo, cordial de frambuesa, chocolate blanco y leche de coco, todo clarificado, en vaso Old Fashioned. Rojo fuerte, técnica y sabores fáciles de reconocer.

THREE WHITE SOLDIERS. Elaborado con Scotch whisky blend de 12 años, Wagyu, bitter Angostura y sal marina. Un cóctel de perfil intenso y con una combinación poco habitual de ingredientes, dentro de la línea de Signature Cocktails de Trade Sky Club.

NEGRONI PORTEÑO. Una de las reversiones disruptivas de Trade. En lugar del vermut rosso utiliza bianco, incorpora dulce de leche y bitter de Malbec. Diluyen toda la mezcla con leche y luego le vierten los alcoholes sobre la leche con dulce de leche para provocar el corte. Lo clarifican y un día en la heladera antes de ser filtrado. De textura más sedosa que el clásico, el dulce de leche aporta cuerpo sin tanto dulce, mientras que el bitter recupera parte de la astringencia y los taninos perdidos al clarificar. Thiago lo recomienda para acercarse al mundo del Negroni, y para nosotros fue el cierre.






En comidas, habíamos comenzado con:

PULPO CONFITADO, con salsa anticuchera, aligot de papa, emulsión de ajo negro, huancaína y un huevo cocido a baja temperatura, empanado en panko y escamas de papa. $67.000.

MOLLEJAS GRILLADAS. Servidas con papas bravas en cubos, salsa tártara, chipirones y limón. Una entrada de sabores marcados, entre la intensidad de la molleja y la salsa con el aporte marino de los chipirones. $35.000.

CEJA DE OJO DE BIFE. Plato estrella y uno de los 3 principales más vendidos. Se trata de un corte poco habitual en restaurantes, jugoso, acompañado por papas fritas de triple cocción y una salsa demi-glace con manteca bearnesa. Es justamente uno de los platos que el equipo recomienda para conocer la propuesta gastronómica de Trade. $57.000.



SUSHI NIKKEI. La otra gran estrella y súper vendido, es una tabla de 18 piezas que reúne: 5 Nueva York, con langostino, palta, Philadelphia y salmón; 5 Hot Rolls de langostino, palta y tartar de salmón; 2 Gohkan de alga nori frita, tartar de salmón y mayonesa de wasabi; además de nigiris de salmón, carne y pulpo. Punto superior de nuestra experiencia. Durante el after la propuesta se reduce a una selección de 12 piezas. $54.000.

SALMÓN ROSADO. Servido con salsa de queso taleggio y gyozas de baba ghanoush japonés. La preparación incorpora además una salsa de acompañamiento con ajo y berenjena. Excelente en todo sentido. $54.000.

HAMBURGUESA DE ASADO. Una versión contundente con provoleta, escalivada, alioli, cebolla caramelizada, morrones y papas fritas. $37.000.

El vino que acompañó los principales fue un CONCRETO MALBEC de bodega Zuccardi,dentro de una carta no muy amplia pero que reúne etiquetas de diferentes regiones, estilos y segmentos de precio. Ya para cerrar los postres que probamos fueron:

PROFITEROLES DE TIRAMISÚ. Crema de mascarpone y helado de chocolate. Creativo, compacto y efectivo.

CREMOSO DE CHOCOLATE. Texturas de chocolate semiamargo, espuma de yerba mate y salsa inglesa. Ambos $16.000.

UNA NUEVA REFERENCIA MUY ALTA
La combinación de altura, diseño, gastronomía, coctelería, música y una de las vistas más impactantes de la capital argentina, está convirtiendo rápido al piso 28 de Palermo en un point ineludible. La marca consiguió trasladar a un escenario diferente todo aquello que construyó por 7 años y, al mismo tiempo, darle una personalidad más fresca. Con destino inevitable a ponerse de moda en breve, ni hablar cuando vuelva el turismo fuerte a la ciudad. Por lo pronto, tiene asegurada no menos de una nominación a Mejores del Año en los próximos 25th Bar and Drinks Awards.
TRADE SKY CLUB: Juan B. Justo 1500, piso 28, Palermo, Buenos Aires.
APERTURA: martes a sábado.
TERRAZA Y SECTOR PRIVADO: desde las 18.
SALÓN PRINCIPAL Y BARRA: desde las 20.

