Nota a doble página publicada en la nueva revista impresa Bar and Drinks #73

El importante desembarco de Espolón en Argentina debe leerse dentro de un proceso más amplio. Durante décadas, el tequila nunca terminó de ocupar el lugar central que merece en el mercado local, por varios factores, la mayoría asociados a la escasa oferta, los precios poco competitivos, la falta de conocimiento y el ínfimo empuje de distintos importadores en el tiempo. A diferencia de otras categorías, el tequila no logró trascender el ritual del shot que se impuso a principios de los 90’s.

Aviso en Pag. 3 de la revista impresa Bar and Drinks #73

Sin embargo, el crecimiento de la coctelería, la expansión de bares, el turismo receptivo —especialmente el de México y EE.UU.— y el desarrollo de nuevos canales, permiten mayor optimismo con el tequila. Hoy casi no hay bar que no incluya algo con tequila en su carta. La bebida nacional mexicana mantiene una sólida imagen asociada a frescura, versatilidad, diversión, música y Alta Coctelería. Aun así, las ventas en Argentina continúan siendo mínimas -8800 cajas/2024-, lo que refuerza el potencial de crecimiento desde este 2026.

En ese contexto, la estrategia de Campari Group Argentina liderada por su CEO Pedro Delfino —nominado a Mejor 2025 en la Industria de Bebidas por los Bar and Drinks Awards— aparece bien definida: reconstruir la categoría junto a José Cuervo como puerta de entrada, Espolón como plataforma de desarrollo en el segmento premium, y 1800 Tequila como expresión aspiracional dentro del universo ultra premium.

En este esquema, Espolón ocupa un lugar relevante. No es una marca de volumen puro ni una etiqueta de nicho, sino un punto de equilibrio para ampliar la base dentro del consumo urbano. La señal concreta de que el tequila entra en una nueva fase en la Argentina. Espolón comenzó a venderse en agosto de 2025, principalmente en el canal on-premise, supermercados y tiendas de bebidas seleccionadas.

El tequila Espolón nació en 1998 en Los Altos de Jalisco, una de las regiones más prestigiosas dentro de la Denominación de Origen Tequila establecida en 1974, concebido por el maestro destilador Cirilo Oropeza con un objetivo claro: democratizar el acceso a un tequila de calidad sin resignar identidad, carácter ni profundidad.

Se trata de una zona de mayor altitud, con suelos ricos en hierro y un perfil de agaves azules con mayor concentración de azúcares —entre 25 y 30 Brix— lo que impacta directamente en la estructura aromática y la textura del destilado. El tequila proviene del Agave tequilana Weber variedad azul, materia prima exclusiva que madura entre seis y ocho años, período durante el cual acumula azúcares en su núcleo —la piña— que luego serán transformados en alcohol. Este proceso, heredero de prácticas que se remontan a las culturas prehispánicas, encontró en la destilación introducida durante la colonia su forma definitiva.

Ese punto de partida técnico se complementa con una construcción simbólica especialmente elaborada. La iconografía de Espolón está inspirada en la obra del grabador mexicano José Guadalupe Posada, reconocido por su mirada crítica sobre la sociedad de su tiempo y por haber dado voz, a través de sus ilustraciones, a las tensiones y contradicciones del pueblo mexicano.

A partir de esa referencia, la marca desarrolla un universo visual propio donde cada etiqueta construye una escena específica de la historia y la cultura de México. El Espolón Blanco remite a la independencia, con guiños a las figuras revolucionarias; el Reposado a la vida cotidiana de los mercados tradicionales, donde conviven comercio, arte y comunidad; mientras que el Añejo a la danza. En todos los casos, las ilustraciones funcionan como relatos visuales que combinan humor, tensión y celebración.

El hilo conductor de este universo es Ramón, el gallo que actúa como ícono de la marca y símbolo de impulso, carácter y orgullo nacional, una figura que no solo lidera las escenas sino que sintetiza el espíritu de Espolón.

El verdadero salto de escala ocurrió en 2009, cuando Campari Group adquirió la marca y la incorporó a su portafolio global. A partir de entonces, Espolón pasó a convertirse en una pieza estratégica dentro de una categoría en plena expansión internacional, con fuerte desarrollo en Estados Unidos, su principal mercado donde desembarcó en 2010.
Ya bajo el paraguas de Campari Group, la marca logró superar el millón de cajas anuales de 9 litros, consolidándose como uno de los referentes del segmento premium accesible. El último reporte indica que llegó a 1,8 millones de cajas (2024, fuente: The Millonaires’ Club), con un crecimiento interanual del 12,5% ubicándolo en la 6ta posición entre los tequilas más vendidos del mundo, siempre liderado por lejos por José Cuervo. Tener en cuenta que hace 5 años, Espolón vendía la mitad.
Asimismo, el Brand Report 2026 también de la colega revista inglesa Drinks International, muestra a Espolón en el puesto 4 de las marcas de tendencia mundial, y 6 entre las más vendidas entre los 150 bares más votados del planeta.

Desde lo productivo, Espolón cumple los estándares del tequila 100% agave, combinando métodos tradicionales con modernos. Los agaves azules son cosechados en su punto óptimo mediante jima manual, donde se extrae la piña con alto contenido de azúcares. Estas son cocidas en hornos entre 36 y 40 horas, para transformar la inulina en azúcares fermentables. Luego la molienda extrae los jugos, obteniendo un mosto con un 12% de azúcares. Va a fermentación controlada con levaduras seleccionadas, que generan el perfil aromático.
La doble destilación en alambiques que combinan cobre y acero inoxidable, le permite mayor pureza y equilibrio en el perfil final, donde el carácter del agave se expresa con claridad pero sin aristas agresivas. A partir de allí, según la etiqueta, el tequila puede embotellarse o reposar en barricas de roble americano.

La marca se compone de 3 expresiones que además apuntan a formas de consumo distintas.
EL BLANCO es la expresión más directa del agave azul 100%, sin añejamiento. Cristalino, con reflejos platino, en nariz aparecen notas de agave dulce, matices florales, fruta tropical y un sutil recuerdo de limón, con un dejo especiado. En boca una textura suave, de cuerpo ligero a medio, con notas de pimienta, vainilla, ananá grillado y especias, con un final elegante y persistente. Precio sugerido al público $arg.60.900 (43 USD).

EL REPOSADO pasa 2 meses en barricas de roble americano, lo que le aporta color dorado y mayor estructura. En nariz se perciben notas especiadas, a caramelo y cierta calidez tostada, mientras que en boca se vuelve más redondo y envolvente, con un perfil de agave cocido acompañado por fruta tropical madura, vainilla y especias dulces. De final más largo e intenso. Precio: $arg.69.900 (49 USD).

En tanto, el AÑEJO que lleva al menos 11 meses en roble americano con un paso final en barricas de bourbon, expresión que al momento, no forma parte del portafolio local.

Si hay un trago que funciona como puerta de entrada natural al tequila, ese es la Paloma. Menos estructurada que la Margarita e históricamente más ligada al consumo cotidiano en México, la Paloma lo combina con gaseosa de pomelo, jugo de lima y un toque de sal, generando un perfil refrescante y accesible.
Se remonta a mediados del siglo XX en México, y si bien no existe una única versión documentada, se la asocia con el cantinero Don Javier Delgado Corona en Jalisco. A diferencia de otros clásicos internacionales, la Paloma nunca necesitó sofisticación técnica para consolidarse: su fortaleza está en la simpleza y en su capacidad de expresar el tequila en clave fresca.

En Argentina, ese recorrido empieza a tomar forma en la escena de bares, donde La Paloma comienza a aparecer más. Un ejemplo es el de MIXTAPE, el bar del Bajo Belgrano que fue distinguido como Mejor Cocktail Bar 2024 en los Bar and Drinks Awards y que volvió a ser nominado en la edición actual. Allí Pablo Pignatta y la China Asís –nominada Mejor Bartender 2025-, proponen una reversión de LA PALOMA con tequila premium ESPOLÓN blanco, que es una de las mejores expresiones en el país sin dudas.

China Asís –nominada Mejor Bartender de Arg. 2025-, y la reversión “LA PALOMA” con tequila premium ESPOLÓN blanco

Con una base técnica sólida, una narrativa cultural potente que se expresa al máximo en el Día de los Muertos –a principios de noviembre-, ESPOLÓN tiene lo necesario para liderar el relanzamiento del tequila. Se espera la consolidación de una categoría que durante años estuvo postergada –por decisiones empresariales, más que por baja demanda-, y que hoy empieza a vislumbrar mejores condiciones.

Fundador de Revista BAR and DRINKS el 24/sept.1999, cuya 1° edición salió a la calle el 1/febr.2000. Con estudios cursados en Ciencias de la Comunicación (U.B.A.) y en diseño gráfico, comenzó a forjar una larga trayectoria en el rubro Bares desde 1995. Único periodista especializado en Bares y en Bebidas espirituosas/coctelería, lleva recorridas y reseñadas un centenar de plantas productivas de bebidas alc. en todo el planeta (40 de las cuales, de whisky en Escocia, Irlanda, EE.UU., Japón, Perú y México). Más de 1000 bares por el mundo; creador y organizador desde 2001 de la plataforma de premiación de Bares más longeva del mundo (#baranddrinksawards); también ha sido consultor de casi todas las empresas de bebidas conocidas y hasta de PromPerú en el desarrollo del Pisco en el mercado externo

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