En el mapa del empresariado paraguayo existen compañías cuya historia se entrelaza con la propia evolución del país. Una de ellas es LA CAOBA S.A.I.C., una empresa familiar que a lo largo de casi 9 décadas, pasó de ser una pequeña fábrica artesanal de cigarros a convertirse en un holding diversificado que abarca industria, importación, distribución de productos premium y proyectos gastronómicos de alto nivel.
Al frente hoy se encuentra MILKO ODDONE, una de los líderes de la 4ta. generación familiar que conduce el grupo conocido en la Industria de Bebidas por la importadora mencionada, que representa con exclusividad en el Paraguay las marcas: Puerto de Indias Gin, Estrella Galicia cervezas y Peligro Catrina licor crema al tequila (España); licor Vecchio Amaro del Capo y los Luxardo (Italia); Henkell-Freixenet espumantes (Alemania); Fifty Pound gin (Inglaterra); Sorgin (Francia) y Ron Dictador (Colombia), entre varias otras reconocidas.

El autor de nota rodeado de Yesenia Sapper (gerenta de Mercato La Caoba) y el entrevistado.

Sigfried Stadecker era hijo de una familia que fabricaba puros artesanales desde 1910, en la ciudad de Worms, Alemania. Su padre Mauritz y su madre utilizaban moldes de madera y aplicaban técnicas que aún se emplean hoy en día. Mauritz falleció en 1929, y sus familiares se trasladaron a la ciudad de Lamberthien, llevándose toda la fábrica. Sigfried Stadecker se hizo cargo, se mudó nuevamente a Berlín y abrió una mayor con gran éxito.
En 1935, la Segunda Guerra Mundial estaba a punto de comenzar y muchos alemanes emigraron. Sigfried, aprovechando que tenía amigos en Asunción del Paraguay, pudo salir con toda la maquinaria e insumos continuar. Así, se estableció en Paraguay a finales de 1936, fundando la primera fábrica de cigarros del país bajo la marca “La Caoba”. 

Allí comenzó a producir puros utilizando técnicas europeas y formando a trabajadoras paraguayas en el arte de la manufactura del tabaco. Con el tiempo, la empresa incorporó materias primas importadas, como capas de Sumatra-Java, que elevaron la calidad de sus cigarros y permitieron exportaciones a países vecinos como Argentina y Brasil.
Décadas después, la compañía evolucionó mucho más allá del tabaco.

Hoy con Milko, hijo de la heredera Estela y nieto de Sigfried Stadecker, LA CAOBA funciona como una empresa industrial y comercial que produce puros de alta gama, pero desde 2001 también se ha convertido en importadora y distribuidora de productos premium, especialmente vinos, espumantes, pastas y alimentos europeos. La empresa emplea a cientos de personas y opera desde su planta industrial en la zona de Mariano Roque Alonso, integrando una red de negocios vinculados al packaging, la distribución y el comercio mayorista.

Pero en los últimos años, el grupo sumó además una apuesta fuerte por lo gastronómico, abriendo en noviembre de 2022 MERCATO LA CAOBA, un concepto híbrido de restaurante, mercado gourmet y espacio de experiencias, ubicado en el Shopping del Sol de Asunción, uno de los centros comerciales más emblemáticos del país. Allí conviven productos importados, cocina italiana contemporánea y una propuesta en la que el cliente puede degustar platos, y al mismo tiempo adquirir los ingredientes para prepararlos en casa.
El proyecto refleja no solo el origen italiano de la familia Oddone, sino también una manera particular de entender el negocio: unir cultura gastronómica, comercio especializado y experiencia de consumo. Desde mozzarella elaborada en vivo, hasta eventos, catas y colaboraciones con chefs invitados, MERCATO funciona como una vitrina pública del universo de marcas que La Caoba distribuye en Paraguay.

En esta entrevista, MILKO ODDONE repasa la historia de una empresa que nació del exilio europeo, creció con la industria del tabaco paraguaya y hoy busca redefinir el concepto de consumo premium en el país.

¿MILKO, CÓMO ES HOY EL HOLDING FAMILIAR?
M.O.: Nuestra familia tiene varios negocios y funciona como un holding. Mi padre todavía trabaja, tiene 77 años, yo tengo 50 y junto con mi hermano llevamos adelante el grupo. En total son 6 empresas. La más grande es una fábrica de plásticos, que tiene más de 30 años con unos 400 empleados y abastece a grandes compañías. Después tenemos una de embalajes para la industria cárnica, que hoy en Paraguay es enorme porque se convirtió en un gran exportador de carne.
La distribuidora de bebidas y productos gastronómicos, que es otro pilar importante, y finalmente proyectos como MERCATO, que terminó siendo un negocio muy interesante.

¿CÓMO NACIÓ TU “MERCATO LA CAOBA”?
M.O.: Primero teníamos una tienda en el Mall Mariscal que funcionaba como un showroom de nuestros productos, donde vendíamos bebidas, alimentos y lo que importábamos. Pero en mi familia siempre hubo una pasión muy fuerte por la gastronomía, mi padre es italiano y en casa se hablaba mucho de comida. Curiosamente cocinamos los hombres, mi padre, mi hermano y yo, las mujeres casi no.

Entonces empezamos a pensar que sería interesante tener un lugar donde pudiéramos mostrar esa cultura, no solamente vender productos, sino también contar la historia de cada cosa. Un espacio que combine tienda y restaurante, donde la gente pueda comer y al mismo tiempo comprar los ingredientes o las bebidas que está probando.
Lo hicimos sin experiencia en gastronomía, pero pedimos asesoramiento a gente que sabía en los primeros meses. Hoy estamos muy contentos y terminó siendo un negocio altamente rentable, además de punto de encuentro de nuestro equipo comercial, para clientes y proveedores de La Caoba.

MITAD RESTAURANTE Y MITAD TIENDA, UNA EXPERIENCIA…
M.O.: Exactamente. Nosotros creemos mucho en la experiencia. No es solamente venir a comer, sino vivir algo más completo. Aquí hay cocina en vivo, producción en vivo, degustaciones a diario y más. Todo es abierto, no hay secretos. Si alguien prueba un plato y le gusta, puede llevarse todos los ingredientes: la pasta, el guanciale, los quesos y también la receta. Ni hablar de vinos y spirits, al mismo precio que en el supermercado, sin el recargo típico de los restaurantes, a veces hasta 4 veces más.
Además producimos parte de los productos aquí mismo: mozzarella, burrata, caciocavallo y otros quesos frescos con maestros queseros. Todos los días entra leche fresca y se produce aquí dentro del local. Gustó tanto que empezamos a vender a otros restaurantes de Asunción. Con el mt.2 más caro de la ciudad, dentro del shopping, tenemos una mini fábrica aquí mismo, pero estamos evaluando trasladar esa producción a un espacio más grande.

Mini quesería en Mercato La Caoba

Aparte en la tienda tenemos una sección de accesorios, artículos para fumadores, productos gastronómicos italianos, carnes, utensilios… y todo con un perfil premium. Hasta una variedad de juegos de azar como naipes, cubiletes, manteles de timba, fichas de póker, etc.

¿CON LA DISTRIBUCIÓN DE BEBIDAS CÓMO EMPEZARON?
M.O.: En 2001, cuando teníamos negocios en Brasil y detectamos productos que no existían en Paraguay, como por ej. bebidas energéticas. Red Bull todavía no tenía intención de entrar al país, entonces trajimos la marca austríaca también Dark Dog, que fue la 1 por 15 años, e incluso la lanzamos en Chile y en Argentina (N.de R.: discontinuada a principios de 2002 con la crisis de Da La Rúa).
Después empezamos a trabajar con multinacionales como Diageo por algunos años, manejando marcas como Smirnoff y Smirnoff Ice, hasta que abrieron filial aquí. Hoy trabajamos con varias marcas internacionales como Puerto de Indias, que nos funciona muy bien, y también con el grupo Henkell Freixenet, que es uno de los líderes mundiales en cavas y espumantes, más la marca Abrasado del grupo mendocino Millán. Sin dejar de mencionar al Grupo Caffo, nuevos dueños de Cinzano desde mitad de 2025. Mi padre es de Basilicata, al lado de la provincia de Calabria, la región donde está su planta central. Por nuestra parte, estamos importando un par de contenedores al año de 20 pies, del spirits del grupo calabrés.

¿ EL CONSUMO DE ALCOHOL EN PARAGUAY QUÉ TAL VIENE?

M.O.: Es muy grande. Paraguay tiene unos 7 millones de habitantes pero el consumo, por ej. de Caña, es impresionante con varias marcas grandes. Nosotros les proveemos de envases de petacas a las 3 principales empresas nacionales, de enorme volumen mensual. Es algo muy arraigado en la cultura, especialmente en el campo. El campesino que está trabajando, a media mañana muchas veces se toma un shot de caña y sigue trabajando. Es parte de la tradición.

Nosotros trabajamos también en un mercado masivo de vinos, con uno brasilero vendiendo un camión día por medio. O sea, en 2025 hicimos como 150 camiones. Es un tinto muy dulce, de 10%alc., que entró en gente que no es conocedora de vino, pero de alto nivel social también, con un buen trabajo de marketing ahí hace ya unos años.

En Vinos, el mercado paraguayo es bastante particular porque durante muchos años entró muchísimos argentinos de contrabando. En los últimos 10 años la devaluación de la moneda argentina hizo que los precios fueran extremadamente bajos, y cruzar la frontera tan gran resultara muy fácil. Contrabando en camiones como el “hormiga”, haciendo que muchas marcas argentinas se volvieran muy fuertes aquí. Pero para los importadores formales de vino, sobre todo los que traemos vinos europeos, fue bastante difícil competir. Ahora empezó a equilibrarse un poco, porque los precios en Argentina se encarecieron en dólares y el contrabando se frenó algo.

¿CÓMO VES EL MOMENTO ECONÓMICO DEL PAÍS?
M.O.: Paraguay tardó bastante en reaccionar, pero hace unos 10 años empezó a crecer con mucha fuerza. Hubo un año con crecimiento de 14%, que fue histórico, y de ahí empezó a cambiar mucho. Hoy hay un clima bastante proempresarial y eso se nota. Nosotros tenemos relación con el propio gobierno nacional, porque el Ministro de Industria, el Viceministro de Comercio y hasta el Presidente Santiago Peña estuvieron recientemente visitando nuestra fábrica. Con él incluso tengo una anécdota divertida: un día llegué aquí al restaurante y en una mesa estaba sentado con su familia. Lo saludé y me dijo que había venido, porque su hija quería festejar acá que se había recibido. Yo fui al mismo colegio que él, así que nos conocemos desde hace tiempo. Ese día me contó que acababan de firmar para traer el Mundial de Rally a Paraguay y me decía: “prepárense porque Paraguay va a crecer mucho”. Más allá de la política, uno siente que hay una energía distinta en el país, hay mucho desarrollo inmobiliario, inversión y muchas oportunidades.

Asunción y torre proyectada la más alta de la región.

Y TAMBIÉN HAY MUCHA INVERSIÓN ARGENTINA…
M.O.: Muchísima. Durante años vinieron argentinos, chilenos y ahora también bolivianos a invertir en Paraguay. En Asunción se construyeron muchos edificios de lujo, que durante un tiempo estaban vacíos porque eran inversiones, pero ahora se van ocupando cada vez más. Se tornó un país interesante para invertir y para hacer negocios. Se pueden ver en la cantidad de locales gastronómicos de marcas argentinas que funcionan como franquicias. Y creo que seguirá todo desarrollándose.

VOLVIENDO A LOS ORÍGENES DE TU EMPRESA, SON TABACALEROS…
M.O.: Sí, nuestra familia materna produce puros desde hace 4 generaciones y los hacemos aquí en Asunción. Son puros paraguayos: un 90% del tabaco es paraguayo y solamente la capa externa la traemos de Indonesia. Nuestro principal mercado hoy es Europa, especialmente Turquía, Chipre, Serbia, Alemania y Francia.
El tabaco paraguayo, el criollo o negro, siempre fue muy apreciado, incluso si recordás los cigarrillos franceses Gitanes tenían en gran parte tabaco paraguayo, una tipología muy particular. Lo que hizo mi abuelo fue trabajar ese tabaco criollo con procesos de estacionamiento similares a los de los cigarros cubanos o dominicanos, para darle una identidad propia. Es que el tabaco paraguayo visualmente tiene muchas venas, es más rústico, parecido al Virginia o al Burley que también se cultiva en el norte de Argentina. Por eso, hace unos 30 años empezamos a usar una hoja más elegante para la capa, el llamado Sumatra, que le da una apariencia más fina al cigarro. Estamos más hacia la zona central, mitad de camino entre Asunción y Ciudad del Este, que la distancia es de 350 kms, comprando a productores, pero trabajando en conjunto.

El ciclo del tabaco además es largo, la planta tarda aproximadamente un año desde que se siembra hasta que se puede trabajar la hoja. Se planta en marzo y la cosecha empieza hacia diciembre, dependiendo de la variedad, así que es un proceso muy tradicional de tiempos y cuidados.
Ahora además estamos desarrollando algo muy interesante: estamos plantando tabaco cubano en Paraguay, con gente que vino directamente de la isla para trabajar con nosotros. Hoy existe un problema global con los cigarros cubanos, porque gran parte de la producción se va al mercado chino y hay escasez en muchos países. Entonces empezamos a experimentar con una mezcla que tiene aprox. un 60% de tabaco cubano plantado aquí y combinado con nuestro tabaco criollo paraguayo. Las pruebas que hicimos fueron muy buenas y creemos que va a ser un producto muy interesante de exportación, que genera valor, lo más importante de todo siempre.

Humidor en Mercato La Caoba

MÁS INFO: Importadora y Distribuidora @lacaobapy
Fábrica de Cigarros @cigarroslacaoba.py

Fundador de Revista BAR and DRINKS el 24/sept.1999, cuya 1° edición salió a la calle el 1/febr.2000. Con estudios cursados en Ciencias de la Comunicación (U.B.A.) y en diseño gráfico, comenzó a forjar una larga trayectoria en el rubro Bares desde 1995. Único periodista especializado en Bares y en Bebidas espirituosas/coctelería, lleva recorridas y reseñadas un centenar de plantas productivas de bebidas alc. en todo el planeta (40 de las cuales, de whisky en Escocia, Irlanda, EE.UU., Japón, Perú y México). Más de 1000 bares por el mundo; creador y organizador desde 2001 de la plataforma de premiación de Bares más longeva del mundo (#baranddrinksawards); también ha sido consultor de casi todas las empresas de bebidas conocidas y hasta de PromPerú en el desarrollo del Pisco en el mercado externo

Hola ¿Quieres recibir notificaciones sobre las últimas actualizaciones? No Si